“The Dark Knight Rises” de Christopher Nolan: Metáfora de la actualidad

The Dark Knight rises” es un brillante final para una trilogía que pasará a la historia del cine. Brillante en su concepto y en su ejecución, y también brillante en la lectura. “The Dark Knight rises” es una trepidante aventura que a la vez nos permite reflexionar sobre las sombras de nuestro mundo actual.

the dark knight rises

Cartel promocional de “The Dark Knight rises” de Christopher Nolan

En esta película mantiene el director Christopher Nolan el alto nivel técnico de sus anteriores entregas. Las secuencias de acción son sublimes; las construcciones de los personajes coherentes, complejas; su empeño por transmitir los males de la sociedad actual en la ciudad de Gotham solvente… Ha conseguido convertir los simplistas guiones que pueblan las películas del género de superhéroes en un análisis certero y entretenido de nuestros miedos, nuestras fobias, nuestras filias,…

 ¿Y por qué “The Dark Knight rises” decimos que es una metáfora de la actualidad? Sin duda, podemos decir que en esta entrega la ciudad de Gotham está vendida: vendida ante una situación de “falsa paz” ofrecida por las instituciones de la ciudad construida sobre la mentira, un villano que “revienta” el orden establecido atacando al gigante con los pies de barro a través de la bolsa, de la economía, que es lo que hace derrumbarse al resto del sistema. Un héroe arrinconado, desaparecido, cargando el peso de la culpa, como Atlas carga el peso del firmamento, para que Gotham construya un futuro mejor.

Pero como toda realidad sostenida sobre una gran mentira, la ciudad se tiene que enfrentar a falsos líderes de buen corazón que le dan el poder sobre la nada más vacía. El destino de Gotham está escrito, y solo nuestro héroe será capaz, otra vez, de redimir la maltrecha salud de Gotham, pero esta vez necesitará ayuda, la ayuda de otros héroes cuyos fines no son siempre altruistas, pero que se cruzan en el camino de Batman, para finalmente coincidir en un mismo camino.

The Dark Knight rises” nos desentraña en su narrativa la incómoda verdad sobre nuestra situación actual como sociedad. Nuestro destino está escrito, sin escapatoria, y nuestro sistema construido sobre la gran mentira del capital. Unas pocas personas, independientemente de sus fines buenos o malos, son las que deciden sobre la voluntad colectiva, y esas mismas personas, entre ellas el mismo Batman, comienzan una guerra entre ellos y consigo mismos, dilucidando el futuro de todos.

El la postmodernidad ya no hay héroes blancos ni villanos negros. Esta trilogía nos muestra magistralmente que todo ser humano se mueve por unos interés comunes y otros intereses personales. Y éstos no tienen por qué ser siempre coherentes o complementarios, sino que pueden llegar a ser contradictorios u opuestos. “The Dark Knight rises” recoge el testigo narrativo de “Batman begins“, quedando como un magistral paréntesis la segunda entrega, que se mueve en la incoherencia y la locura irracional de Joker. En esta última película de la saga se cierra el círculo de lo desencadenado en la primera, quedando la narrativa totalmente cerrada de manera orgánica.

Nolan vuelve a demostrarnos que se mueve como pez en el agua dentro de narrativas espacio-temporales complejas (ejemplo pueden ser “Memento” u “Origen“), pero en esta trilogía ha demostrado también su maestría a la hora de desarrollar a sus personajes de igual manera cuando la narrativa es más convencional. Christian Bale, como siempre en sus películas, transmite una intensidad que lo convierte en uno de los mejores actores de la actualidad. Gary OldmanMorgan Freeman y Michael Caine desarrollan en sus papeles secundarios todo su buen hacer frente a la pantalla, en especial Caine, que añade un matiz dramático al papel de Alfred en esta entrega que emociona. Sorpresas han sido Anne Hathaway, muy solvente en el papel de Catwoman; Tom Hardy en el papel de Bane borda, con su acento británico, lo que todos esperamos de un villano que contiene trazas shakespearianas en su tormento, aliviado por una máscara en la que busca consuelo físico a su dolor. Joseph Gordon-Levitt solventa, quizás, el papel más monótono de la película, y Marion Cotillard queda bastante por debajo de las expectativas de un personaje, eso sí, que queda fagocitado totalmente por la narrativa de “The Dark Knight rises“.

Sin duda, solo queda decir que el matrimonio de Christopher Nolan y Batman en la trilogía de El Caballero Oscuro nos han regalado una saga que, junto a otras como “Star Wars” o “El Señor de los Anillos“, pasará indiscutiblemente al terreno de las obras maestras y de los clásicos de la historia del cine, y que veremos con la misma ilusión y agrado cuando las veamos en casa con nuestros hijos, dentro de muchos, muchos años… A no ser que aparezca algún nuevo villano que quiera remover nuestra comodidad…

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *