El “Moderneo” como activo audiovisual

Efectivamente, en el ámbito audiovisual también las tendencias tienen su cabida, e incluso las crean. Si aquí de lo que vamos a hablar someramente es del “moderneo“, tan en boga en los últimos tiempos, tenemos que definirlo de diferentes maneras, acercándonos a ejemplos en los cuáles, aunque su ejecución técnica es impecable en todos los casos, la “idea” brilla en unos, crea tendencia “moderna” en otros, e incluso falla en algún caso como una escopeta de feria.

Empezaremos por un caso en el que el audiovisual se aprovecha de la estética y el sonido “moderno” para efectuar un spot publicitario que se mueve en las procelosas aguas de la parodia de una tendencia, el “moderneo“, pero que sale a flote y resulta gracioso e impacta. Sí, es el de los cristales gratuitos de Visionlab.

Muy bien. Es divertido. Impacta. Te quedas con la “copla”. Misión cumplida. Claro que los modernos necesitan también progresivos. O  en breve tiempo, ya os lo digo yo.

Pero claro, si cogemos a un grupo de indocumentados hijos de papá sin oficio ni beneficio, es decir, unos “ni-nis modernos“, que de todo hay en la viña del Señor, y encima les dejamos hablar, pues la preparamos. Los chicos de Loewe, al contrario que los de Visionlab, pensaron que era muuuucho mejor hacer un “Callejeros Moderneo“, y amigos, antes de entrar en una discoteca de moda y succionar de la misma a los individuos más cantosos, sería mejor pensárselo dos veces.

En estos dos casos queda demostrado que en audiovisual siempre es mejor recurrir a una ficción controlada y sofisticada que a una incontinencia irracional por la realidad cruda, que pocas veces arroja resultados positivos. Y si de lo que estamos hablando es de “moderneo“, mucho más. Y si no, colaos el próximo fin de semana en un par de afters en pisos de Malasaña y acabaréis como en la película “Scanners“. Superguay.

Pero después tenemos dos ejemplos que explotan esta tendencia de manera magistral. Por supuesto, en el terreno de la ficción. Uno, recurriendo a la nostalgia de los protomodernos, es decir, la gente que vivimos intensamente los 90. Este es el caso de la serie “Portlandia“, un compendio de momentos de nuestra vida o de nuestros sueños universitarios versión americana. Imprescindible.

El otro ejemplo, más cercano a la realidad de la juventud española, la de dos neozelandeses perdedores que intentan hacerse un hueco en el mundo de la música: “Flight of the Conchords“. Magistrales. También, por cierto, recurren a la nostalgia y a la parodia musical.

Y ya solo nos queda definir el último, mejor y más complicado ejemplo: el de crear tendencia y que el “moderneo” corra a alabar a algo o alguien y a copiar su estética. Estoy hablando de “Mad Men“, que ha vuelto a poner de moda que los hombres huelan a tabaco y tengan pelo en el pecho, a que las mujeres beban y sus curvas sean sexys de nuevo, a que la gente quiera ir bien vestida siempre,… Pues eso, el audiovisual puede y debe crear tendencia. Todos los modernos querrán ser Don Draper, y todas las modernas Betty Draper o Joan Holloway.

Así que la próxima vez que veáis “moderneo” en anuncios, películas (no vale la Nouvelle Vague), series o cualquier otro producto audiovisual paraos a pensar por un momento si eso tiene sentido o no… Así será más difícil que os den gato por liebre.

2 pensamientos en “El “Moderneo” como activo audiovisual

  1. Quizas el problema de todo esto, es que la industria en general ha decidido que sus cliente son los mas jovenes. Los demas han dejado de existir y toda la estetica y fuerza vendedora. Se basa en agradarles a ellos. Los demas que ademas somos los que solemos pagar el consumo de esos jovenes..ni existimos publicitariamente.

    De ahi las mierdas que se realizan, sin el mas minimo sentido, destinadas a contentar imagino. A ese sector de la sociedad, que esta creciendo en mi opinion totalmente alelado. Saludos

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